El Decenio
Vivimos casi un decenio. Prácticamente crecimos y nos hicimos adultos juntos.
Recuerdo la época con mucho cariño. Como en todo, ratos buenos y malos, momentos oscuros y otros brillantes, pero en sumas y restas, para mí, una gran época.
Pasamos mil cosas de la mano: aprendizajes, experiencias, viajes, preocupaciones, risas, tristezas, ilusiones, discusiones, pero sobretodo siempre muchísimo amor. Aceptar eso me ayudó mucho a superar esa etapa, sin necesidad de olvidar, valorándola objetivamente. Sinceramente espero que también lo recuerde así.
En la recta final ya no eramos los mismos, estoy seguro que ambos lo notábamos pero no lo decíamos (puede que por el parasiempre que teníamos tan grabado), y quedaron algunas cosas sueltas, que espero cada uno haya podido resolverlas por su lado, y otras que detonaron en el momento e hicieron la situación insalvable. Nunca hubo infidelidades (al menos hasta donde sé y yo confiaba mucho en ella), lo cual me parece meritorio (he visto lo doloroso que es en casos de allegados) y eso, creo, representa bastante bien lo que significaba el uno para el otro.
No pudimos cumplir algunos sueños que nos propusimos, pero seguro ya se lograrán de forma independiente. Siempre dije que si algún día no lo lográbamos, ella reharía su vida rápido y mucho antes que yo. A mí siempre me costó el doble. Ella tuvo siempre todo lo necesario para recomponerse rápido, solo temas personales que ajustar para y por sí misma.
Me desviví diciendo que, pase lo que pase, contaba conmigo para siempre, para lo que sea. No sé si lo llegó a digerir como se debía (solía malinterpretar ese tipo de statements), pero espero que siempre lo recuerde porque ahí estaré cuando necesite ayuda de alguien de confianza.
Y sé que me dolerá en el alma cuando sepa que siguió adelante con alguien más. Lo confundiré con desamor. Sé que es inevitable, pero también sé con anticipación que me romperá el corazón. Y seguramente lo merezco, o es lo que toca, finalmente fui yo quien puso ese precio a lo correcto y a la tranquilidad, pero no podré evitar ese dolor. Es probable que ya esté pasando ahora mismo. También es posible que mi negación y dolor sea solo en primera instancia, porque mi amor hacia ella trasciende el equivocado concepto que confunde el amor con posesión. Lo que más quiero es que sea feliz. Siempre quise que lo seamos juntos, pero si no es conmigo, que lo sea realmente, sola o acompañada -de quien espero sea alguien buenx- de forma auténtica. Aunque crea que nunca nadie será tan perfecto como lo eramos nosotros juntos, supongo que valdrá el intento y lo respeto.
Vamos, en realidad nada es perfecto, y como ninguno de los dos lo era tampoco, así como dejamos cosas increíbles el uno en el otro, seguramente también nos dejamos daños que tuvimos que ir sanando cada quien por su cuenta. Solo espero que, si me equivoqué alguna vez -y sé que fueron varias-, me perdone y sepa la gratitud y el amor infinito que le tengo no solo a ese decenio que llevaré siempre en mi corazón, sino también hacia ella.
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